Quien creo ser

Puedo distinguir en mi obra dos períodos bien definidos. El primero está caracterizado por la experimentación en torno a diferentes formas de instrumentar canciones, y distintos acercamientos al momento de grabar. Y en el segundo comienzo a adentrarme en autores, obras, estilos y conceptualizaciones. En resumen, hasta este momento creo haber encarado mi trabajo como un acercamiento a lo que me gusta escuchar, encuadrado concretamente en el siglo XX.

Me gusta definirme como un artista sonoro historicista. No “músico”, porque mi formación musical formal es muy precaria. En cambio, al considerarme “artista”, uno se siente mas allá de lo que piensan los demás. Me llevó más de 30 años el pensarme como un artista, pero aquí estoy; y “sonoro” porque el material que utilizo para trabajar son los sonidos, e “historicista” porque llego hasta el día de hoy a realizar mi obra como medio de entender mejor lo que escucho.

Así pues mi primer período que comienza a principios de los años ’90. En este desarrollo paralelamente dos proyectos: uno de canciones (Horacio) y otro experimental (Lorenzo, S.A.N y Angelófalo, tres nombres para un solo dúo, formado con Rafael Cippolini).

Estos proyectos responden a que crecí –como toda mi generación y las que le siguen hasta el día de hoy– escuchando rock y pop en sus más variadas formas (Horacio…), y a una decisión personal: tratar de conocer lo mejor posible la música del siglo que me había tocado vivir. Y sin lugar a dudas el siglo XX esta signado por las rupturas, la experimentación (Lorenzo, etc…) y la innovación. Este período concluye con Si-Re un proyecto en donde traté de unir los dos anteriores.

Lo que considero como mi segundo período comienza en el 2001 con un texto que escribo para una presentación en vivo que hicimos junto a Luis Marte y Pablo Reche en la Fundación Proa. El mismo se titula “Palabras o música”, y está dedicado e inspirado en John Cage.

Al año siguiente realizo 915-661, mi primer trabajo desde lo sonoro que encaro completamente solo y hago esta salvedad porque la obra se completa con un video a cargo de Diego Arandojo. 915-661 es realizado íntegramente con samples extraídos de la Consagración de la Primavera de Igor Stravinski, incluyendo su voz obtenida de un ensayo grabado de una de sus obras, que lamentablemente no fue con la que me encontraba trabajando.

En el 2004 sonorizo un relato de terror escrito por Diego Arandojo titulado El Complot, en donde utilizo recursos clásicos de la películas de terror.

En el 2005 realizo Antártida para una muestra de fotografía de Roberto Pujana. Esta obra termina siendo mi acercamiento al ambient y al ruidismo.

Al año siguiente grabo Átopos, una obra que tanto la rítmica como el sonido logrado a través de procesos electrónicos nos recuerda a las primeras obras electrónicas realizadas en los años ’50, sobre todo, remitiéndonos a la banda sonora de películas de esa época. Este mismo año realizo junto a Andres Fayó la música para el video Zoo, que formó parte de una video instalación realizada por el Grupo Fuga en el Cruce de las Artesen Buenos Aires, Argentina.

Átopos , Antártida y Zoo también se completan con videos a cargo de Diego Arandojo

Actualmente y desde comienzos del 2006 me encuentro trabajando nuevamente en grupo, en este caso Veleta. Es un proyecto de exploración audiovisual formado por seis personas, número que espero este año pueda ser incrementado.

Paralelamente he tenido que hacer las veces de productor, primero por obligación al no encontrar un espacio para exhibir mis proyectos, lo cual me llevó a tener que inventarlos; y luego –tengo que admitirlo– me encariñé con esta profesión.

Lo cierto es que programar una fecha, un ciclo o un evento es algo más que amontonar a un montón de músicos en un lugar. Uno puede prever cómo se va a desarrollar climáticamente en el tiempo: vamos a empezar fuerte arriba, abajo y crescendo, instrumental, experimentalmente duro, etc.

Ciertamente que este tema podría ser desarrollado en un ensayo aparte. Solamente quisiera mencionar que vengo programando fechas desde hace un tiempo en proyectos personales como: Ciclo Ventanas (2002), Plató (2003) o para el colectivo artístico Grupo Fuga, encabezado por Luis Marte, desde 2001.